Las coronas de flores
Es la composición fúnebre por excelencia tanto por su tradición como por su simbología.
Es el arreglo floral más formal y el más correcto cuando se desea cumplir con el protocolo. En este sentido, es el más indicado cuando, en nombre de una empresa, y de manera oficial, se desea trasmitir el pésame a la familia de un empleado fallecido.
También es perfecto para familia directa, más allegados y para personas que desean expresar simbólicamente la importancia que supone para ellas la perdida.
Los ramos de flores
Son la forma más íntima de expresión de duelo con flores.
Su tamaño varía en función del número de flores que lo compongan y en cuanto al estilo, que sea preferiblemente elegante.
Es una elección perfecta cuando, por cualquier circunstancia, no se ha podido enviar flores durante los días de vela, el sepelio o el funeral. Un ramo de flores y una nota de condolencias, al conocer la noticia será siempre un detalle que agradecerá la familia.